miércoles, 22 de enero de 2020

CAPÍTULO : LA MANSIÓN


Las calles de Venecia, en Italia, son una explosión de color y misterio cada vez que el carnaval veneciano llega. Máscaras, disfraces que a veces ocultan las más bajas pasiones, las peores de las maldades. Algunas personas llevan una careta mayor el resto de su vida que les oculta, que esconde un alma negra y oscura.

Amparándose en el anonimato que el disfraz físico les proporciona, su verdadera esencia sale y con la identidad oculta a los ojos, cometen los peores de los crímenes confundiéndose entre el gentío del jolgorio.

Angie Winston, una angloitaliana llega a la nueva villa que acaba de adquirir. Al final, después de tantos años de trabajo duro, ha logrado un importante puesto de ejecutiva en una empresa constructora de Estados Unidos, el país que la vio nacer tanto a ella como a su padre. Su madre, italiana de nacimiento y oriunda de Venecia, siempre le habló con nostalgia y un profundo amor de la tierra que la vio nacer años atrás.



Renata, su madre siempre tuvo un especial interés en que su vástaga adquiriera una casa en particular de Venecia. Parecía una especie de obsesión y por más que su hija le preguntaba porque esa casa en especial, su progenitora no le daba una respuesta clara, tan solo le decía que era perfecta para ella aunque la muchacha siempre ha creído que esa no era la verdadera razón de su madre para incitarla a adquirir esa vivienda. Debe existir alguna razón oculta que nunca ha querido desvelarle y que a día de hoy todavía sigue sin decirle.

Angie, también terminó obsesionándose con ese lugar, tal vez contagiada por su progenitora. Varias veces llegó a soñar con esa vivienda que cada vez le atraía más. No comprendía la obsesión de su madre hasta que vio una foto de aquello que tanto había obsesionado a la mujer que le dio la vida por años. Desde que sus ojos se posaron por primera vez sobre la foto de aquel lugar supo que tenía que ser suya. Ejercía una poderosa y extraña atracción sobre ella.

Es una casa hermosa con un encanto especial y una especie de magnetismo. Estuvo a la venta por años, mucha gente estaba interesada en adquirir dicha propiedad pero por unas cosas u otras no pudieron hacerse con esa vivienda. Daba la impresión que aquel lugar no era para esas personas o incluso que la casa los rechazara a todos permaneciendo a la espera de su dueño ideal.

Entonces llegó ella.

Para Angie fue muy fácil hacerse con esa propiedad, le sorprendió que todavía estuviera disponible, porque aquella casa se había convertido en algo muy cotizado.

En cuanto la anglo italiana hace su entrada allí otra extraña sensación la invade. Como si estuviera en casa, como si hubiera regresado en realidad. Todo aquello es cada vez más raro, además a veces parece que esa vivienda tiene vida propia.

En ese momento recibe un WhatsApp de su madre.

—Bonita casa, ¿verdad?

La muchacha mira su teléfono, es como si su madre, desde Estados Unidos supiera, de alguna forma, el instante exacto en el cual ella ha puesto un pie allí.

¿Casualidad? Tal vez.

Pero en lo referente a aquella casa pocas casualidades existen.

La ejecutiva esperaba encontrar una casa en mal estado debido a los años que lleva deshabitada, telas de araña, humedad, etc y sin embargo el tiempo parece haberse detenido en su interior. Su decoración es típica de los años sesenta, pero todo parece como recién adquirido, como si aquel lugar hubiera permanecido congelado en el tiempo, conservado a la perfección a la espera del dueño indicado, dueña en realidad.

Avanza por la casa buscando donde dejar su equipaje y manda un correo electrónico informando que ya ha llegado a Venecia. A partir de ese momento y durante un tiempo trabajará en una sucursal que la empresa tiene en Italia radicada en la ciudad de las góndolas.

Aquel lugar con decoración del Hollywood de los sesenta, aunque algo más sutil, envuelve a la joven ejecutiva. Aunque es una casa famosa y cotizada, no es tan famosa como otra villa de Venecia, una vivienda conocida como Ca'Dario una casa maldita.

La leyenda dice que es una casa que mata a todos los que la han habitado, a aquellos intrusos que se han atrevido a poner los pies allí. Como toda leyenda algunas personas la creen, otras piensan que son "chismes de vieja". La leyenda cuenta que ese palacete con una torre algo inclinada y una fachada de mármol blanco, ha causado la muerte de todos los que las han habitado desde el primero en 1947 hasta su último habitante en 1993. Muertes repentinas, asesinatos, etc, dicen que se produjeron en aquel lugar.

La muchacha transita por aquel lugar, su nuevo hogar mientras observa la decoración y los muebles vintage de aquella edificación tan especial. Cuando sube a la primera planta encuentra una habitación con la puerta abierta, la única de toda la casa, que parece preparada para invitarla a entrar. En el momento en el que lo hace un suave aroma femenino combinado con un sutil perfume masculino entra por sus fosas nasales. La misma mezcla de perfumes que hay en toda la casa aunque apenas sí puede percibirse, pero que en aquel lugar es más intenso.

Aquella estancia parece haber pertenecido a un hombre. Sus muebles y hasta el tono en el que están decoradas las paredes lo evidencian. La joven ignora la edad del hombre que ocupó esa habitación hace no tanto tiempo, aunque puede observar dos fotografías junto a la mesilla de noche. Fotos de dos parejas muy cariñosas.

La muchacha se aproxima un poco más a ambas instantáneas para observarlas con más detenimiento. En una de ellas aparecen las dos parejas muy acarameladas, dos hermosas chicas de cabello castaño y dos afroamericanos, uno de ellos con la piel algo más clara. Es evidente que los cuatro están enamorados y que hay una muy buena sintonía entre todos. La siguiente foto es de una de las parejas, la de un hombre con el cabello largo y con trenzas, algo que si bien es algo típico en su raza, no es tan común en los años sesenta como lo pudo ser en los ochenta e incluso los noventa. Fabrice Morvan y Rob Pilatus miembros del polémico dúo Milli Vanilli son un claro ejemplo de esto, en especial el fallecido Rob Pilatus.

El muchacho de la foto tiene la piel un poco más clara que la de su amigo. La muchacha que aparece con él retratada es una chica bellísima de cabello castaño y ojos claros, aparentemente de raza blanca. Solo en apariencia porque a veces una persona de piel oscura puede tener un elevado porcentaje de genética blanca y viceversa.

La joven de la foto posee una belleza espectacular, pero más serena y sutil, nada que ver la exuberancia de las actrices Marilyn Monroe y Jayne Mansfield, por poner tan solo un ejemplo, que fueron consideraras auténticas bombas sexuales en los años cincuenta y sesenta. Aunque dejaron este mundo siendo demasiado jóvenes perdiendo la vida de manera trágica y repentina todavía se las recuerda y a los admiradores antiguos de ambas se unen seguidores nuevos. Sin duda es Marilyn Monroe la que de las dos tiene más éxito a día de hoy como ocurrió mientras ambas pisaban este mundo.

Quedándose en casa, en Italia, las famosas Sofía Loren y Gina Lolobrigida también eran de esas mujeres rotundas y voluptuosas que en nada se parecen a la mujer de la fotografía. Y a diferencia de Marilyn y Jayne siguen vivas.

La pareja de la foto parece muy enamorada y Angie sonríe al comprobarlo. Es evidente que lo están. Y a ella le gusta ver parejas enamoradas. Lo que odia es que algunas personas cuando se encaprichan, se obsesionan con alguien que no les corresponde y en lugar de hacerse un lado y buscar a alguien los ame se empeñan en estar con quien no siente nada por ellos. Da igual si en su obsesión los separan de la persona que aman.

Ella lo sabe bien porque eso es lo que le ha pasado con un acosador, la obsesión por ella era tal que se coló en su propia casa para atacarla. O era de él o de nadie.
Por fortuna pudo librarse de él golpeándole con una lámpara lo que le hizo perder el conocimiento hasta que la policía llegó y se lo llevó arrestado.

En Estados Unidos las personas víctimas de acoso son numerosas y no distingue entre hombres o mujeres. De hecho su ex pareja también fue víctima del acoso de una mujer que no aceptaba un no por respuesta. Así fue como le conoció, en comisaría cuando ambos fueron a denunciar a sus acosadores. Su relación, aunque empezó con buen pie y se amaban, no sobrevivió a la tensión que ambos vivían por culpa de aquellos que los asediaban. Ella tuvo más ayuda que él. A su pareja no le creyeron demasiado, se burlaron mucho del hombre por asegurar que una mujer lo acosaba, pero su pareja dio la cara por él. Sabía que era cierto dado que a ella también la atacó.

Sus respectivos asediadores los han atacado a ambos desde que decidieron empezar una relación amorosa. Aunque la relación se rompió por culpa de la tensión y el estrés a los que sus acosadores les sometían con su asedio, han quedado como amigos y aún hay amor entre ellos. Otra de la razones por las que decidió aceptar el puesto en Venecia es para poner tierra de por medio y tratar de olvidarle.

La ejecutiva se tumba un rato en la cama y no tarda en quedarse dormida. No sabe el tiempo que ha pasado cuando despierta, un par de horas al parecer, aunque estaba tan agotada del viaje que no lo recuerda.
La dama escucha voces en el pido inferior e intrigada va a averiguar. Ella es la dueña de la casa y la única que tiene llave. Al menos eso le han dicho.
En cuanto llega al piso inferior ve algo que le deja sin palabras. Allí están dos hombres vestidos como en los años sesenta. Cuando la ejecutiva va a preguntarles que hacen allí, se sorprende al ver sus rostros y no solo eso, además no parecen reparar en su presencia, la ignoran como si no la vieran o peor aún como si no existiera. 



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