La pobre mujer nunca ha podido dar un beso a su nieta. Esa malvada y racista dama, la otra abuela de la pequeña, disfruta viendo el dolor de la familia paterna de su nieta. Sabe que no pueden reclamar nada porque no tienen dinero para contratar a un abogado y luchar por al menos poder disfrutar de la muchacha.
Y la familia materna de la niña es no solo rica, poderosa e influyente, sino blanca. Todo eso que a ellos les beneficia, perjudica a los familiares afroamericanos de la preadolescente y su abuela materna lo disfruta y lo sabe. Si su hija viviera sin duda la reprocharía lo que está haciendo, pero hace tiempo que la muchacha es difunta y no puede hacer nada por evitar lo que su familia está haciendo.
La dama de Alta Sociedad aún no ha perdonado a su fallecida vástaga haberse enamorado y casado con "un negro y además pobre". Si la menor hubiera heredado la piel negra de su rama paterna habría renegado de ella sin duda y se la habría regalado a su familia paterna. Pero por suerte no ha sido así, apenas ha heredado rasgos de su progenitor, la nariz algo chata y nada más.
Su nieta, que es una buena muchacha, no entiende el odio que su abuela trata de inculcarle sobre todo hacia las personas de piel oscura. Lo que su mujer no sabe es que su nieta siente una especial simpatía por ellos y en alguna ocasión, una de esas en las que su familia paterna pudo observarla desde la distancia, la muchachita se los quedó mirando y les sonrío.
Algo la impulsaba a hacer eso. Le llamaban la atención y la mujer más mayor le inspiraba ternura sin saber el lazo que la une a ellos.
Lejos de allí, las hermanas Marini y los hermanos Jackson Darby recuerdan su primer encuentro hace unos instantes y sonríen. Al alejarse de las hermanas los colgantes de los dos hermanos comienzan a iluminarse y emiten un halo de luz. Los hermanos no entienden nada pero sienten que deben seguir el resplandor de sus collares y acaban junto a un árbol.
Michael y Terence se van a marchar de allí cuando sus colgantes proyectan su luz esta vez sobre una zona del árbol en particular en el que parece haber algo escrito. Son cuatro fechas con dos nombres en cada una de ellas.
Y esas fechas no son del pasado sino de un futuro.
T y A 5 de Noviembre de 1963
M y R 5 de Noviembre de 1963
Junto a estos nombres y fechas, en la misma línea hay otras fechas, la misma en realidad, pero perteneciente a otro año.
5 de Noviembre de 1964
5 de Noviembre de 1964
Y lo que parecen otros nombres, aunque no se distingue con claridad.
Los collares se apagan y cuando los Jackson buscan esas fechas en el árbol, allí no hay nada.
Absolutamente nada.
Ambos se miran asombrados sin saber que pensar y se alejan de allí.
Angie, aún cree que está soñando y se pellizca, el dolor la hace percatarse que aquella irrealidad es real por absurda que sea.
En el mismo parque, las hermanas Marini viven algo también extraño. Los anillos que ambas adquirieron hace unos años en una joyería también se iluminan y proyectan imágenes, en el suelo en esta ocasión.
Las Marini pueden verse a ellas mismas con dos personas de las que no pueden ver su identidad. Además el grabado que cada una tienen en sus respectivas joyas se unen en las imágenes con otras imágenes.
La imagen del anillo de una leona, se une a la imagen de un León que hay en un colgante. La cabeza de un León en concreto.
La joven trata de recordar donde ha visto eso antes y no tarda mucho en darse cuenta que vio la cabeza de un León sobre el pecho de Terence, en su colgante en específico, pero no le concede mayor importancia aunque lo que ocurre en ese momento es muy raro.
La castaña de ojos claros desvía la mirada hacia otra parte con la esperanza que aquello desaparezca y solo sean imaginaciones o un efecto producido por la luz del sol reflejándose sobre los árboles y el color del suelo lleno de hojas del otoño.
A su lado, su hermana ve como la cabeza de un espantapájaros, justo como la que Michael tenía en su collar, se funde con el dibujo del campo de girasoles de su anillo.
—Todo esto es muy raro, Rosella. Nos vamos de aquí pero ya. —le dice Arabella a su hermana mientras ambas se alejan dando la espalda a las imágenes que los anillos proyectaron en el suelo.
Ambas tratan de quitárselos y tirarlos en cualquier lugar sin éxito alguno porque los anillos parecen negarse a salir de sus dedos.
De camino a su villa y mientras Angie les sigue sin poderse creer lo que está viviendo, los hermanos Jackson pasan frente a la Ca'Dario, algo les hace girar la cabeza y mirar hacia una de las ventanas de la famosa casa maldita. Una pareja los observa fijamente, una pareja que se evapora en el aire en el aire instantes después.
—¿Acabamos de ver dos fantasmas, hermano? —comenta Terence con Michael.
—Se supone que los fantasmas no existen, Terence, pero después de lo que nos está pasando hoy desde que salimos de casa nada me sorprendería. —asevera el chico de los rizos.
Angie reconoce enseguida esa casa. La Ca'Dario, deshabitada desde el año 1995, en cuyo interior se produjeron muchas muertes misteriosas, aunque por el año 1963, año en el que está ahora mismo supuestamente, es probable que haya gente habitando aquella edificación.
Y por lo que se ve fantasmas también.
Su historia es tan oscura que algunas personas han optado por no comprarla a raíz todas esas muertes y ruinas económicas que han afectado a todos lo que han habitado aquel lugar.
Los fervientes defensores de la veracidad de la maldición confirman sus creencias porque según dicen la construcción se edificó sobre un cementerio templario perturbando así el descanso eterno de los cuerpos allí enterrados. Por eso sería comprensible que las almas de los muertos allí enterrados quisieran hacer pagar a todo el que habita ese lugar llevándoles a la ruina o la muerte, incluso a veces a ambas cosas.
Poco después de que los hermanos Jackson pasen por la Ca'Dario, lo hacen las hermanas Marini en dirección también a su villa y en ese momento escuchan a una mujer gritar mientras su cuerpo cae desde lo alto de la casa y termina estrellándose contra el suelo. La misma pareja de espíritus que vieron los Jackson presencian la muerte de la mujer, miran su cuerpo sin vida levantan la mirada y observan a las hermanas para luego evaporarse en la nada.
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